La persecución política en cabeza de la Oficina Anticorrupción (OA) y demás funcionarios de Cambiemos, entre 2016 y 2019, fue tremenda.
Inventaban causas con “denuncias anónimas” y/o generadas por funcionarios en base a acusaciones falaces. Utilizaban el organismo como una herramienta para perseguir y amedrentar.
Es hora que los atropellos llevados adelante por el gobierno macrista se terminen en su totalidad. Fueron denuncias armadas contra opositores desde un organismo cuya titular ni siquiera era abogada. Desde SITRAPREN lo vivimos en primera persona.
El presidente del Directorio de Télam (Rodolfo Pousá) recurrió a la OA solicitándole que investigue a nuestro sindicato. Algo totalmente ilegal, ya que las cuestiones sindicales no son competencia de dicho organismo.
Luego, curiosamente en ese expediente ingresó una denuncia anónima con falacias que derivó en el inicio de una causa judicial donde la OA se presentó como querellante. Pero como si todo esto fuera poco, Télam también inició denuncia por las mismas declaraciones de sus empleados testigos. Obviamente ambas tramitan juntas en el mismo Juzgado.
De más está señalar que, los cinco testigos de la patronal fueron todos “beneficiados” por sus “testimonios”.
La historia aún no termina, pero más temprano que tarde la verdad saldrá a la luz y quedará demostrado quién es quién.
Comisión Directiva
2016-2021
Buenos Aires, 14 de mayo de 2020