La Comisión Directiva del Sindicato de Trabajadores de Prensa (SITRAPREN) quiere felicitar a todos los compañeros de la Agencia Télam S.E. por la celebración del DIA DEL TRABAJADOR PRENSA, una nueva conquista para quienes día a día hacemos grande a la empresa.
Este nuevo día de descanso para los trabajadores de Télam es otra demostración cabal del trabajo del SITRAPREN, que no cae en la torpeza de denostar nuestra propia fuente de trabajo y poner en tela de juicio a otros compañeros, sino que apuesta a la unidad de los trabajadores y a la igualdad de derechos.
El logro del asueto por la celebración del Día del Trabajador de Prensa, alcanzado por el SITRAPREN para todos los trabajadores de Télam S.E., es el humilde homenaje que rendimos a la creación del Estatuto del Periodista, impulsado en 1944 por el entonces Coronel Juan Domingo Perón, para reconocer la labor de nuestro gremio, disgregado como en la actualidad por el accionar de “iluminados” que se creen dueños de la verdad y más allá de las leyes.
No hay ningún trabajador que pueda creerse más importante que otro: desde el primero al último compañero de Télam S.E. todos tienen una importancia fundamental, tanto para nosotros como para la empresa en sí misma. No hay trabajadores de primera o de segunda; no es más importante ningún área que otra, sin importar la preparación o calificación necesaria para llevar adelante la correspondiente tarea.
Cuando en el año 2000 la nefasta Alianza intentó cerrar nuestra agencia, todos los que realmente amábamos Télam y defendíamos nuestra fuente de trabajo nos pusimos firmes, codo a codo, sin preguntar en qué sección o área de la empresa trabajábamos.
Sin embargo, hubo entonces un grupo de “iluminados” que apostaron a una agencia de noticias que se limitaba a un reducido grupo de periodistas y para ello se reunían en tertulias con el funcionario que impulsaba el cierre, el impresentable Darío Lopérfido -Secretario de Cultura y Comunicación en esa época- para conseguir un lugar en esa especie de reducida plantilla de “elegidos”.
Así lo manifestaba el propio Lopérfido en mayo de 2000, cuando propiciaba los despidos negociados en la agencia, tanto en las áreas de administración y publicidad como en la redacción y la venta del edificio de la calle Bolívar. Sólo una pequeña porción de periodistas de la empresa estatal sobreviviría y sería trasladada al edificio de ATC.
No hace falta recordar quiénes se juntaban entonces a cenar con Lopérfido en aquella época. O quién era el Jefe de Redacción que pedía “cables lavaditos” sobre la represión que dejó 38 muertos en diciembre de 2001. Tampoco a los que consideraban “apresurado” tomar la agencia cuando el cierre y la liquidación eran un hecho o quiénes se paseaban por la redacción llamando a luchar, pero aconsejando a la gente a acogerse a los retiros voluntarios.
Todos, y en particular ellos mismos, saben qué hicieron, no hace falta nombrarlos. Lo que sí sabemos ahora es que, como entonces, el SITRAPREN está del lado de los trabajadores, defendiendo lo obtenido y conquistando nuevos derechos, siempre dentro de la ley y sin mentirle a la gente: los hechos así lo demuestran y por eso, de ahora en adelante, cada 25 de marzo tendremos un día más de descanso para disfrutar junto a nuestros seres queridos.
“No existe para el peronismo más que una sola clase de hombres: los que trabajan”.
Juan Domingo Perón
COMISION DIRECTIVA
Buenos Aires, 25 de marzo de 2015